Un video resumen de la ruta realizada por el grupo RIDER OF MURCIA, el viernes 26 de septiembre del 2025, por parte de la Sierra del Segura, visitándo algunas poblaciones como ha sido Yeste, Los Prados, Arguellite, Nerpio, El Sabinar, Moratalla, etc., disfrutándo de las increibles vistas desde el mirador de la Borriqueta en la sierra de Lagos.
Un agradable y buen trabajo de José María.👋👋
martes, 30 de septiembre de 2025
VIDEO RESUMEN RUTA POR EL INTERIOR DE LA SIERRA DEL SEGURA, ATRAVESANDO YESTE, ARGUELLITE, ASCENDIENDO AL MIRADOR DE LA BORRIQUETA EN LA SIERRA DE LAGOS
sábado, 27 de septiembre de 2025
UN VIAJE POR EL INTERIOR DE LA SIERRA DE CAZORLA, SEGURA Y LAS VILLAS, ATRAVESANDO YESTE, ASCENDIENDO AL MIRADOR DE LA BORRIQUETA EN LA SIERRA DE LAGOS.
La primera etapa nos lleva hacia Calasparra siguiendo la carretera nacional N-301, que discurre paralela a la autovía A-30, pero que preferimos utilizar por llevar una menor densidad de vehículos. La idea es alcanzar la venta del Olivo, para desde aquí y por la carretera RM-714 alcanzar la proximidad del municipio calasparreño, pertenece a la Comarca del Noroeste murciano.
Durante este recorrido cruzamos unas amplias extensiones de arrozales y el río Segura que por esta zona lleva abundante agua. Dejamos la RM-714 en el cruce de la entrada al Santuario de Ntra. Sra. de la Esperanza y proseguimos en dirección a las localidades de Tazona, Socovos y Letur. El frescor de la mañana se va haciendo cada vez más evidente y acaricia los rostros mientras la caravana serpentea por carreteras secundarias por las que transitamos, rodeadas de campos, sierras suaves y espesos bosques de pino carrasco. El paisaje va cambiando sutilmente, anunciando la entrada en tierras más altas y boscosas.
El ritmo de conducción del grupo se hace algo más intenso, las motos comienzan a deslizarse más rápidamente y mejor acompasadas, por una sinuosa carretera con amplios paisajes y divertidas curvas, que hacen las delicias del conjunto motero.
Con el ánimo alto y el espíritu fuerte a pesar del frescor que cada vez más se deja notar, el grupo continúa hacia Letur, uno de las poblaciones más pintorescos de la Sierra del Segura gracias a su peculiar estructura urbana, herencia del legado andalusí.
Pasamos con respeto por esta población, conscientes de estar cruzando un lugar que respira un cercano y trágico suceso; el ocurrido el 29 de octubre del año 2024. En esta fecha tuvo un penoso episodio de DANA, que descargó gran cantidad de agua y granizo ocasionando una gran destrucción en su casco antiguo y la perdida de vecinos.
| vista del puente de la Vicaría sobre el embalse de la Fuensana. |
Este bonito puente de la Vicaría que se construyó en la carretera CM-3264 para cruzar el embalse de la Fuensanta; se trata de un puente de arco magnífico, ubicado en un lugar apartado, en plena sierra de Las Molares.
Una vez en Yeste buscamos un lugar apropiado para aparcar las motos y descansar; una vez hallado, los motores se apagan y las risas se encienden. Es el momento de almorzar, compartir anécdotas y cargar energías. En un restaurante local, entre tostadas de tomate con atún, embutidos y cafés cargados, se fortalecen los lazos del grupo y se disipa el frío. Las motos descansan ordenadas, mientras los Riders comentan las primeras curvas del día, la calidad del asfalto y los paisajes que hemos pasado y los que aún nos esperan.
Yeste, con su castillo medieval coronando el pueblo y el entorno montañoso que lo abraza, marca el final de la primera de las etapas que tenemos previstas para el recorrido de hoy, siendo a su vez, el inicio de otras más intensas y bellas que nos esperan más delante.
Tras el descanso volvemos a las motos, el grupo toma rumbo hacia Los Prados, un pequeño núcleo rural, donde la tranquilidad del entorno contrastaba con la potencia de los motores. Para ello transitamos ahora por una carretera algo más estrecha y serpenteante, así como desconocida para todos, que discurre a media ladera del monte del Ardal (1427 m.), un desafío para la pericia de los Riders, mientras la belleza del paisaje roba más de una mirada. Cada curva se nos ofrece como una postal: valles cubiertos de pinos, barrancos vertiginosos y cielos despejados que parecían pintados a mano.
La ruta continua sin pausa por las localidades de Las Tinadas Nuevas, Arguellite, Los Sánchez, El Majal y Ladonar, lugares que, aunque humildes en tamaño, ofrecen una riqueza natural y cultural imposible de ignorar. El sonido de las motos rompe el silencio de estos parajes donde el tiempo parece haberse detenido.
Seguimos en dirección este (E) por la carretera CM-3263 que sigue casi en paralelo el curso del río Segura hasta el cruce con la carretera A-63, donde hacemos otra nueva parada en el puente que se encuentra en este punto y que cruza el río Segura.
Desde aquí, las vistas son simplemente espectaculares. Las motos se alinearon para una foto grupal con el telón de fondo del pico de La Era de la Cruz (1409 m.), desde esta altura disfrutamos de sierras infinitas y barrancos de vértigo. Un momento de pausa para contemplar la grandeza de la naturaleza y saborear la libertad que solo se experimenta sobre una moto. Desde este mirador tenemos unas amplias vistas sobre el valle que forma el Segura, también sobre Yeste y la sierra de Lagos, donde destacan el pico de la Era de la Cruz y La Muela, que es un promontorio calizo que sobre sale solitario en la montaña.
A partir de aquí nos encontramos con una magnífica y amplia carretera muy bien mantenida, con un estupendo asfalto y divertidas curvas con una amplia visibilidad.
Tras alcanzar y circunvalar la localidad de Nerpio, hacemos una parada para repostar en la única gasolinera que hay en las inmediaciones, seguidamente continuamos por la carretera rural de las Bojadillas, que es el tramo que une El Nerpio y El Sabinar, pasando por la pista de la Rogativa. Este tramo es una sinuosa carretera bastante agradable, especialmente un poco antes de confluir con la carretera RM-702, en el cual atravesamos los preciosos parajes del Estrecho del Arroyo Tercero
La llegada a Sabinar marca la esperada parada para la comida.
En un restaurante típico de la zona, los Riders disfrutan de platos caseros, con sabores intensos y recetas tradicionales: cordero segureño, gazpacho manchego, potaje de alubias, almóndigas caseras, arroz con leche... Las conversaciones fluyen entre sorbos de sangría y cerveza, las carcajadas recordando anécdotas pasadas y planeando futuras rutas, amenizan la comida. La sobremesa se extendió justo lo necesario para permitir el descanso sin apagar el ímpetu de continuar.
En este punto y antes de continuar el recorrido, algunos Riders deciden por diversos motivos, volver a su destino por otras carreteras, el resto continuamos siguiendo el track establecido.
Seguimos en dirección Moratalla por el campo de Bejar, poco despues cruzamos el puerto de los Muertos, frente a nosotros el peñon de Los Tormos, al fondo vemos las cuevas de Zaen, el cerro de la Fuensanta. Poco a poco nos vamos acercando a Moratalla, ahora la carretera discurre entre las sierras de los Álamos y de Enmedio, a continuación tenemos un tramo de carretera estrecha y muy revirada que desemboca en la entrada de Moratalla.
Hacemos una parada en los Arcos de Moratalla, para descansar y reagruparnos, aprovechándo para hacer algunas fotos.
Ya en la recta final, el grupo se dirige al interior de Moratalla, pueblo cargado de historia, donde el castillo y las callejuelas empinadas saludan el paso del grupo. Desde allí, tomamos dirección a Valentín, pequeña población conocido por su alfarería tradicional, para seguidamente cruzar la zona de las Cañadas y confluir con la carretera MU-552 que une las localidades de Calasparra y Mula, desde aquí seguimos en dirección Mula. Más tarde nos desviamos y tomamos dirección a Fuente Caputa para cruzar hacia la carretera MU-530 en Yéchar.
El regreso a la huerta murciana se completa atravesando Yéchar, Ceutí y Lorquí, donde el calor ya empieza a notarse, indicándonos la cercanía de nuestro destino final, el municipio de Molina de Segura y Murcia. Las motos avanzaban más lentamente por el cansancio de una larga y perfecta jornada motera. Finalmente, el resto del grupo alcanza la autovía A-30 a la altura del polígono industrial El Saladar y la estación de servicio Las Salinas, donde todo comenzó y por ella finalmente al casco urbano de Murcia.
A la altura de estación de servicio Las Salinas, tras más de 330 kilómetros de recorrido, los Riders of Murcia concluyen una ruta que ha sido mucho más que un simple viaje en moto. Una experiencia sensorial, emocional y fraternal. Una comunión entre el hombre, la moto y la carretera. Una jornada donde cada curva mostraba un nuevo paisaje, cada pueblo ofrecía un alma, y cada parada una celebración por este increíble recorrido y la pasión por las dos ruedas.
Este tipo de rutas no solo refuerzan la destreza y el conocimiento geográfico del grupo, sino que también consolidan el espíritu del motero: libre, respetuoso, explorador. Para los Riders of Murcia, esta ruta será marcada como un recorrido clásico en el grupo, con el fin de volver a repetirla con el tiempo, recordada como una de esos recorridos que se narran una y otra vez entre risas, en futuros almuerzos y nuevos viajes.
Porque al final, como siempre dicen los Riders: el destino es solo una excusa… lo importante es el camino.
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